LEGISLACIÓN EN MATERIA FORESTAL, DE VIDA SILVESTRE Y PESCA

Los bosques y los árboles proporcionan una gran cantidad de servicios ecosistémicos que ayudan a  crear entornos  de  vida  saludables  y  a  restaurar ecosistemas degradados.  

Los  bosques,  por ejemplo, además de proporcionar productos tangibles, mitigan las inundaciones, las sequías y los efectos del ruido, purifican el agua y mantienen su calidad, así como la fertilidad del suelo, ayudan en el control de la erosión y pueden ayudar a procesar las aguas residuales.

Promover la salud a través de los bosques requiere la conservación de sus ecosistemas y detener la degradación de su biodiversidad.  la urbanización y la intensificación agrícola, como principales factores que contribuyen a la aparición  de  enfermedades  infecciosas. 

El  60  por  ciento  de  las enfermedades infecciosas surgidas en los seres humanos, incluyendo el VIH, la enfermedad por el virus del Ébola, la enfermedad por el virus del Zika y la infección por el virus Nipah, se originaron en animales que habitan en los bosques y fueron transmitidas por varias especies, sobre todo silvestres. 

Casi un tercio de los brotes de enfermedades emergentes están relacionados con el cambio  de  uso  de  la  tierra,  incluida  la  deforestación, introduciendo  las condiciones para que las enfermedades pasen de los animales a los humanos. 

La legislación sobre conservación y gestión de los bosques y recursos forestales, con mecanismos  de aplicación efectivos, es clave para la preservación de los bosques y los árboles, están impulsados por varios factores subyacentes, como los intereses nacionales, el desarrollo económico, el incremento demográfico y  la  falta  de  capacidad  y  recursos  para  hacer  cumplir  la  legislación  y  gestionar  los  recursos forestales  de  manera  sostenible.

La legislación y las políticas deben apoyar la explotación sostenible de los recursos, teniendo en cuenta el impacto en los bosques y el medio ambiente en general, brindando especial atención al calentamiento global. La restauración de los ecosistemas dañados por estas actividades también es crucial.






Fuentes:

Karjalainen, Sarjala y Raitio

Wilcox  y  Ellis

FAO

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